La Maestría en Teoría Psicoanalítica Lacaniana (MATPSIL) convoca al seminario de posgrado abierto a alumnos externos: “Ética del Psicoanálisis” a cargo del Mgter. Alejandro Rostagnotto.

JUSTIFICACIÓN Y FUNDAMENTACIÓN DEL SEMINARIO

En función de los objetivos de esta Carrera de Postgrado en la búsqueda de las bases conceptuales del psicoanálisis francés, abordaremos los argumentos éticos que fundamentan, desde la perspectiva lacaniana, la praxis psicoanalítica.

Inserto en el pensamiento moderno, el corpus conceptual del psicoanálisis se diferencia del pensamiento clásico, cuyo origen es el cogito cartesiano. El eje central de su debate es en torno al sujeto y no, como lo fue en la etapa clásica en el ser del ente, del lado de la metafísica. El núcleo esencial del hombre es así el sujeto, punto inicial de la de la construcción del ente. Dicho sujeto, es la condición histórica y lógicamente necesaria, que posibilita al psicoanálisis como un modo de pensamiento del hombre. El término sujeto, en el sentido de subiectum, es el fundamento gnoseológico de todo objeto de conocimiento. Lo novedoso es una ontología científica del ser y la existencia, que se determinan a partir de, y con el uso del entendimiento o razón. Por su lado el psicoanálisis freudiano, inserto en el pensamiento moderno, posee en sus argumentos teoréticos, aspectos que lo ligan epistémicamente al paradigma dominante de su época, a saber: el mecanicismo fisicalista newtoniano, causal y determinista, y al pensamiento del filósofo de Könisberg. La metapsicología resultaría así como una física del sentido interno del hombre, por tal, causal y determinista. Freud enunciaba que “no hay en lo psíquico nada que sea producto de un libre albedrío, que no obedezca a un determinismo”, lo que hace surgir el interrogante por el aspecto moral o práctico del hombre relativo a la libertad y la elección. El orden fenoménico se rige por las legalidades necesarias, las leyes empíricas de la naturaleza, se repite indefectiblemente, opuesto a esto presentamos la libertad como no determinada desde lo sensible. La moral exige la libertad que se convierte así en un postulado de la razón práctica. Si solo aceptamos el determinismo causal de los fenómenos tal como la física lo hace, y como lo encontramos en Kant en su primer Critica, no hay libertad del hombre, no hay elección, el fenómeno psíquico se reduce a la determinación de las leyes de hierro que dominan causalmente la acción del hombre, en este sentido no habría responsabilidad en los actos humanos, y toda acción que intente modificar el curso de los fenómenos sería vana, no obstante el Psicoanálisis en su faceta práctica de la clínica, ha demostrado su efectividad no solo en la explicación de los fenómenos psíquicos como el sueño, chistes, lapsus u olvido, sino también en la modificación de los síntomas que afligen al hombre.

Freud señala que se debe asumir la responsabilidad por las buenas o malas aspiraciones que se encuentran dentro de uno, y si como defensa uno dice que aquello desconocido, inconsciente, reprimido que hay en mí no es mi ‘yo’, no me sitúo en el terreno del psicoanálisis, no he aceptado sus conclusiones. Eso desmentido por mí, afirma, en ocasiones también ‘produce efectos’ desde mí.

Desde Lacan, la moralidad, esta estudiada tanto en sus fuentes freudianas -que se relacionan con la incidencia paterna, como en Kant y Sade, esto implica básicamente poner en paridad de condiciones al libertinaje sadeano con la moral rigorista formalista kantiana, en tanto ambos se conjugan dialécticamente  en torno a la problemática del placer. Lo que nos interesa discutir aquí es cómo se las arregla el psicoanálisis francés, para superar este impasse epistémico que consiste en asumir un determinismo como lo es el de las leyes del lenguaje o el de la pregnancia de lo imaginario, y plantear, una ética cuya condición es, desde la perspectiva kantiana como de otras, la libertad o posibilidad de elección.

Hay una escisión entre el sujeto empírico y el sujeto moral. Estas son las razones por las que hablamos de antinomia u anomalía en el sentido kuhniano. De tal modo postularemos un ejemplar paradigmático para aislar la anomalía de manera más precisa y darle una estructura. El ejemplar que proponemos es la Antígona de Sófocles, en tanto a nuestro entender resulta paradigmática en mostrar estos aspectos anómalos y es utilizada por Jacques Lacan, para mostrar la ética del deseo, también presente en consideraciones relativas al célebre texto de “Kant con Sade” de dicho autor.

Planteado así el problema, abordaremos las consecuencias éticas generales que implica la relación con el inconsciente, es decir la eticidad del sujeto del inconsciente tal como el psicoanálisis la entiende. En la obra del fundador de su fundador está planteada esta dimensión esencial de la práctica, y en la misma metapsicología es posible rastrear el pensamiento ético del vienes.

En el pensamiento de Lacan, hay una revisión histórica general de la historia de la ética en la moralidad occidental y una puesta en tensión de su actualidad en el psicoanálisis. En su estudio, aborda la cuestión ética antes del pensamiento moderno, para mostrar su presente. Ese paso atrás de la ética del bien de la moral occidental, lo realizó por medio de Antígona. Este retorno, implicó fundar “la ética trágica del psicoanálisis”, más allá de la ética del bien.

El bien, tanto como el mal, separan al hombre de su deseo, es la muralla que impide su realización como sujeto deseante. Otra muralla, es el conocimiento, Lacan, habla del temible desconocido, el inconsciente dentro del campo de lo no sabido, interpela de tal modo el límite de la Ciencia, evoca al sujeto que la Ciencia forcluye con sus leyes de hierro.

La lectura lacaniana de Antígona, el recurso propedéutico de la tragedia griega, son así utilizados como prueba del pensamiento y como ejemplar que muestra los valores propiamente éticos del psicoanálisis francés. La apuesta de Lacan, en el Seminario “La Ética del Psicoanálisis”, es buscar la estructura misma de aquello que se presenta para el hombre moderno como bien o felicidad. El término das Ding indica un más allá donde radica esta estructura por fuera del mundo de la representación -ya sea su cara simbólica como la imaginaria- al cual Antígona nos muestra su entrada. Más allá del formalismo rigorista de las máximas kantianas, del orden de lo simbólico… más allá de figuras imaginarias del mal al estilo de los poetas malditos… hay un real ante el cual el sujeto se constituye como respuesta ética. Para el psicoanalista francés, el sintagma es claro, “De nuestra posición de sujeto somos siempre responsables”.

 Objetivo General:

  • Comprender los argumentos conceptuales básicos que fundamentan una ética propia del psicoanálisis.

 Objetivos específicos:

  • Identificar los antecedentes freudianos de la eticidad de las formaciones del inconsciente y de la metapsicología.
  • Reconocer la contribución del psicoanálisis francés para formular una ética del psicoanálisis, entendida como la ética trágica del deseo.
  • Aproximarse críticamente a los textos lacanianos, identificando conceptos y argumentos claves, para tomar postura propia sobre los argumentos éticos del psicoanálisis como problemática de relevancia para la práctica.

 

Contenidos del Seminario

 Unidad 1

Los antecedentes freudianos de la eticidad del sueño y la responsabilidad subjetiva. El problema de la determinación causal de las formaciones del inconsciente y las huellas éticas de la metapsicología.

 Unidad 2

La dialéctica del deseo y el placer. El deseo, la culpa y el masoquismo moral. El vínculo entre el placer y la realidad: el das Ding. La representación y la realidad. La ley moral. El bien. La ética kantiana y su reverso en Sade. La máxima kantiana y la máxima sadeana.

Unidad 3

La relación conflictiva del hombre con la satisfacción. El problema de la sublimación de la pulsión. El goce de la trasgresión.  La paradoja del goce. La función del bien y el registro del  placer. La dimensión del bien levanta una muralla en la vía de nuestro deseo. La función de lo bello como límite.

Unidad 4

La tragedia y la catarsis. La Antígona de Lacan. La tragedia muestra en anamorfosis lo que el análisis subvierte. El entre-dos-muertes. La belleza de Antígona. El deseo puro. La libertad trágica. La subjetivación de la muerte. El franqueamiento del límite. La máxima analítica. ¿Ha usted actuado en conformidad con el deseo que lo habita? El acceso al deseo y los bienes.

 

Fecha: martes 4 y miércoles 5 de abril del 2017.