CATTANEO | LO TRANS: ¿Barajar y dar de nuevo? Otra partida para la pubertad y la adolescencia 2018-08-01T19:37:26+00:00

Descripción del proyecto

LO TRANS: ¿Barajar y dar de nuevo? Otra partida para la pubertad y la adolescencia

MARÍA JIMENA CATTANEO

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Resumen

El presente trabajo propone un recorrido por los significantes pubertad, donde se produce, se reproduce el encuentro traumático con la falla de saber sobre el sexo, y adolescencia, como respuesta subjetiva al real de la pubertad.  Los modos de nombrar, en Freud, lo que acontece en la pubertad, se relacionan con la metamorfosis, la transformación, el cambio. De esta manera se asocia con el significante de “lo trans”, implicando una transformación, metamorfosis y cambio de género. Se propone partir de la hipótesis que el tratamiento hormonal al que se somete un sujeto trans, implicaría otra irrupción de lo real en el cuerpo, otra pubertad inducida y elegida, sugiriendo que la respuesta a ese real, podría implicar un nuevo momento subjetivo, una nueva oportunidad para el sujeto.

Voy a comenzar con un relato:

A los 16 años ya había dejado de ser el hijo único enclenque que hasta entonces había sido. Una casualidad hizo que, al entrar en el Instituto, empezara a ir a clases de natación en el barrio (…) Gracias a eso, los hombros y mi pecho se ensancharon en un abrir y cerrar de ojos, mis músculos se endurecieron. Deje de ser el niño que había sido, siempre en la cama con fiebre. Me pasaba horas ante el espejo del cuarto de baño, desnudo, estudiándome minuciosamente. Ante mis ojos mi cuerpo cambiaba tan de prisa como jamás había soñado. Me encantaba, no es que estuviera contento de ir acercándome, paso a paso, a la madurez. Más que el crecimiento en sí, me gustaba la metamorfosis que experimentaba. Me hacía feliz dejar de ser el yo que había sido. (Murakami, 2017, pp. 27-28)

 ¿Quién es el sujeto del enunciado? ¿Se trata de un trans en proceso de transformación? No precisamente, sin embargo, podría serlo. El párrafo forma parte de una novela de Haruki Murakami, donde el protagonista, un adolescente más, narra su sentir frente a sus cambios corporales y subjetivos.

Xavier Esqué marca que “el real de la pubertad lo tenemos en la pujanza hormonal, en el surgimiento de los caracteres sexuales secundarios, en las manifestaciones de la libido” (2017, p.58). Descripción del real en juego en los efectos del tratamiento hormonal al que se somete un sujeto que quiere cambiar de género.

De esta manera, me sirvo de la literatura para plantear el modo en que pienso el proceso de transformación a partir de la hormonización para el cambio de género. Hay una segunda irrupción de cambios somáticos, segunda irrupción de lo real en el cuerpo, otra pubertad inducida.

La pubertad. La adolescencia. Lo trans

Xavier Esqué en la publicación del CIEC sobre “Jóvenes 2017”, va a tomar la definición de síntoma como lo que viene al lugar de la no relación sexual, al lugar del agujero producido por la falta de saber sobre el sexo en lo real. Siendo lo que en la pubertad, está en primer plano. Va a establecer la adolescencia como un síntoma, enunciándola como “una respuesta subjetiva al real de la pubertad”, al real del despertar de la sexualidad, al goce femenino, a un goce que está más allá del falo (2017, pp. 52-58).

Lo invariante de la época es que la sexualidad en el ser humano por el hecho del lenguaje, encuentra siempre un escollo. Lo que varía en cada época en función del Otro social, del desplazamiento de los significantes amo, son los síntomas y su envoltura formal.

Entonces, si un sujeto trans se somete a una segunda pubertad inducida y elegida, podríamos pensar que en la subjetivación de esos nuevos cambios ¿habrá un nuevo proceso adolescente? Y si la adolescencia es un síntoma, ¿Lo trans podría pensarse como una presentación sintomática de la época? ¿Lo trans como una respuesta subjetiva frente a un real, a lo que del sexo es indecible?

El modo en el que Freud trabaja el proceso puberal, permite plantear una relación posible entre el significante “trans”[1] y la pubertad.

En 1905 escribe “Tres ensayos sobre Teoría sexual”. El apartado donde aborda los cambios somáticos, “Metamorfosis de la pubertad” se titula en alemán “Umgestaltung der pubertat”. En López Ballesteros, se lo conoce como: “Metamorfosis de la pubertad”. La versión francesa traduce como “Transformations de la puberte”.Umgestaltung se traduce (Lenguee) como reforma, reestructuración, más precisamente como Trans-formación.

Así, trans-género y pubertad, tienen en común el prefijo “trans” en su significación, compartiendo los significados de trans-formación, cambio, remodelación, reconfiguración y metamorfosis.

Sabemos que la pubertad se produce. Es el encuentro traumático con la falta de saber sobre el sexo. Momento en el que confluyen cuestiones cruciales:

– el joven se plantea la pregunta del ser, quiere ser alguien.

– tendrá que arreglárselas con: la perturbación de las transformaciones de la forma e imagen del cuerpo y con los desbordes pulsionales y su imposibilidad de control.

– la necesidad de soltarse de la familia.

– el surgimiento desde otro registro del enigma del deseo del Otro, desde el registro sexual. ¿Cómo hacer con el Otro sexo? Lacan nos enseña en El despertar de la primavera, que el despertar de los sueños es fundamental en el púber para el encuentro con el Otro sexo, remarcando como la “sexualidad hace agujero en lo real” donde nadie puede zafarse bien del asunto. (1988 [2010], p.110). Estos sueños, enmarcados en el fantasma, le permiten al sujeto enfrentar ese encuentro con el Otro sexo.

Es a todo esto lo que el adolescente tiene que hacer frente. Están los que encuentran, inventan o reinventan su salida y se orientan por los discursos establecidos a partir del Nombre del padre y del ideal del yo. Y están los que fabrican nuevos síntomas, cuando tienen dificultades de servirse del padre. “Cuando un sujeto, precisamente, tiene dificultades para servirse del padre, entonces lo que puede venir como solución es un nuevo síntoma” (Esqué, 2017, p.57)

Es en este último grupo donde ubico lo Lo trans como una respuesta subjetiva identificatoria que viene al lugar del agujero producido por la falta de saber sobre el sexo en lo real, en la época de la alianza entre la ciencia y el mercado. Lo trans como la invención o la reinvención de una salida, no orientada por el Nombre del padre y el ideal del yo. Una solución encontrada en la adolescencia, a la cual habrá que ver que transformación le aplica a esa solución. La transformación asignada, podría dar cuanta de algunas de las terminologías utilizadas para definir lo trans: transgenero, transexual, travestis y otras.

Cada uno debe hacer frente a los imposibles: por el semblante, lo harán algunos. Por actos en el cuerpo, otros. Por la inscripción de una nueva designación catastral que pase por el Otro jurídico, otros.

Con el tratamiento hormonal el sujeto trans, vuelve a experimentar todos esos cambios descriptos, por segunda vez, de una manera diferente. Eso que no cesa de no escribirse, necesita de un otro pasaje por lo real, no sin lo simbólico y lo imaginario, para que algo cese de no escribirse, para que algo se inscriba, se reformule, se reinvente, en este segundo pasaje.

La clínica

Tal como ocurre con el adolescente, la invención singular puede cristalizarse dándose una nueva forma en el mundo en el momento de transformación y así operar una buena vía de salida. Para ello, en el joven el reconocimiento simbólico es imprescindible, marca Esqué (2017).   Esto es, que haya otro que le diga que si a la invención singular. Es algo a tener en cuanta en el tratamiento con jóvenes y yo agregaría también, porque no, con sujetos trans. En palabras de Ansermet (2018): hay que tomar lo que trae, la elección como un hecho. De no hacerlo, resulta violento e insoportable para ellos.

Xavier Esqué (2017) propone una orientación en la clínica con los adolescentes frente a los llamados nuevos síntomas. Estos que se presentan como modos de goce, pretende ponerlos a hablar. Apuntar a la responsabilidad del sujeto por sus prácticas y sus modos de gozar, sabiendo que son nuevos modos de rechazo del saber y del amor, del inconsciente, defensas para esquivar la maldición del sexo.

Las coordenadas que orientan la clínica con jóvenes encuentran una cercanía con las líneas que propone Francois Ansermet (2018) para acompañar a sujetos trans. Quien va a decir que tenemos que reinventar lo que sabemos en psicoanálisis frente a lo que el sujeto trae, inventar otro modo de hablar.

Va a aclarar que los sujetos trans se dan una nueva existencia, son sujetos que quieren renacer por segunda vez, darse a sí mismos, ser otros que sí mismos, frente a lo insoportable de su origen. Se dan otro cuerpo, otra identidad.

Definiéndola como una clínica de lo real, la orientación no es por la estructura. Propone orientarnos por el sinthome. El sujeto construye soluciones, a las que les aplica transformaciones, eso nos concierne en transferencia, poniendo énfasis en la atención que hay que prestar a las soluciones sintomáticas paralelas. Siendo preciso entrar en lalengua de cada uno.

Aclara que es una clínica llena de peligros, derrumbes y arrepentimientos, en la que hay que deslizarse como en un baile, o como un equilibrista con el hilo.

Propone introducir e tiempo en la crónica del malestar. Asume una modificación al sofisma lacaniano de los tiempos. Entre el instante de ver y el momento de concluir, es preciso introducir el momento para inventar. Siendo la transferencia la que hace soporte a ese momento de inventar.

Eric Laurent aporta una orientación para la clínica.Todos tenemos que inventarnos un padre que nos reconoce o nos rechaza, hasta si un sujeto quiere ser auto engendrado (…). La producción de esta perversión paterna, en cada caso, debe ser el tema de nuestra investigación clínica” (Laurent, 2013, p190).

De esta manera, el psicoanálisis de orientación lacaniana y la escucha a sujetos trans me han enseñado que no conviene quedar aspirados por el amor al padre porque, eso, nos vuelve inoperantes. La época produce también sus propios tratamientos del goce y es conveniente hacer el esfuerzo de leerlos dejándose enseñar, entrando en lalengua particular de cada uno, porque eso orienta respecto de un tratamiento posible.

[1] Se utiliza el significante trans para aludir a lo trans en general, incluyendo lo transgenero,  la transexualidad,  las identidades trans, etc. Considerando que son terminologías provisorias de lo que Ansermet, F. (2014) nombra como genero fluido.

Referencias

  • Ansermet, F. (Abril, 2018). (Comunicación personal). Conversación clínica del Observatorio de género, biopolítica y transexualidad, Congreso Mundial de Psicoanálisis: “Psicosis ordinarias: bajo transferencia”.  Barcelona, España.

  • Ansermet, F. (2014). “Elegir el propio sexo: Usos contemporáneos de la diferencia sexual”, en Virtualia, Revista digital de la escuela de orientación lacaniana. Noviembre, 2014. Núm. 29. Disponible AQUÍ.

  • Esqué, X. (2017). Jóvenes 2017. Inhibiciones, Síntomas y Angustias. Publicación del CIEC. Colección Grulla. Córdoba: Editorial Babel.

  • Freud, S. (1905 [1995]). “Tres Ensayos de Teoría Sexual”.  En Obras completas, Tomo VII. Buenos Aires: Amorrortu editores.

  • Lacan, J. (1988 [2010]). “El despertar de la primavera”. En Intervenciones y textos 2. Bs. As: Editorial Manantial.

  • Laurent, E. (2013).  “Un nuevo amor por el padre”, en Torres, M., Schnitzer, G., Antuña, A., Peidro, S. (Eds.).  Transformaciones: Ley, diversidad, sexuacion. Bs. As: Editorial Grama.

  • Murakami, H. (2017).   Al sur de la frontera, al oeste del sol. Bs. As.: Editorial Tusquets.

  • Umgestaltung (s.f). En Lingee. Recuperado de AQUÍ.

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